Ayer se publicó en adn.es un artículo en el que se explica que una asociación ecologista ha presentado una denuncia ante la UE para que se detengan las obras del circuito urbano de Valencia hasta que se presente un estudio del impacto medioambiental.
Concretamente, la denuncia ha sido tramitada por la Federación Valenciana de Ecologistas en Acción, según reza dicho artículo.
El artículo entero es el siguiente y recomiendo su lectura antes de seguir con este post: Artículo
Particularmente estoy de acuerdo en que ante una obra de semejante magnitud (con modificación de suelo urbano y demás) se debe hacer un estudio de impacto ambiental, no para determinar si se prosigue con la obra o no, si no para determinar cual es la mejor solución. Incluso, realizar un estudio para que la obra que se va a llevar a cabo no sólo no afecte al entorno, si no que lo mejore. Me explico. Si las cosas están bien hechas y bien pensadas se puede conjugar todo. Se puede llegar a una solución en la que se tenga un circuito urbano de Fórmula Uno y las consecuencias tengan un impacto positivo. Estoy seguro.
Hasta aquí, todo correcto. En lo que no estoy de acuerdo es en el siguiente párrafo:
“En opinión de Fórmula Verda, el circuito urbano tendrá efectos sobre el ser humano, el aire, el paisaje y el patrimonio cultural de Valencia, ya que durante esa semana de agosto se emitirá al aire una gran cantidad de gases contaminantes procedentes de los bólidos, se generará una elevada contaminación acústica y se modificarán los hábitos diarios de numerosos barrios de la ciudad.”
Vamos a ver chatínes… primero, ¿una semana? Como buen circuito urbano que será, estoy seguro, llevará asociada la palabra “provisional”. Esto significa (igual que ocurre en el circuito urbano de Mónaco, cuánto tenemos que aprender de los franceses) que el circuito de carreras cómo tal estará cerrado al público los días del Gran Premio, tres. No una semana, no. Tres días. Ojo con el redondeo. El resto de la semana la ciudad será perfectamente transitable. Quizá zonas concretas donde se monten las gradas y el paddock. Pero, ¿no pasa esto cuando hay obras? Incluso, en Mónaco, los primeros entrenos se realizan un Jueves. El Viernes la ciudad sigue su curso, y el Sábado sabadete vuelven los caballos.
En cuanto a la cantidad de gases… pues mira sí, pero no creo que tres días de competición automovilística vaya a desencadenar un pico de contaminación irrecuperable. Ni tanto ni tan calvo. Siempre estamos igual. No hay un mínimo juicio, un equilibrio. Todavía no he leído acerca de una denuncia por la contaminación de los, seguro, millones de coches que circulan por Valencia cada día. Ojo, no discuto que sea un problema. Me da asco ver la boina gris que tiene Madrid. Pero estoy seguro de que un Gran Premio de Fórmula Uno no es el fin del mundo.
¿Va a afectar a los vecinos de Valencia? Correcto. Afectará. Contaminación acústica, sí. Tres días. Pero seguro que no le importa a la gente que tiene comercio en Valencia. Una buena suma de dinero va a circular por la ciudad esos días. Hostelería, comercio, servicios, turismo… jodo, sarna con gusto no pica. Por no hablar de los vecinos que tienen terraza con vistas al circuito. Se están frotando las manos… En miles de euros se alquilan por un fin de semana.
En definitiva, estudio medio ambiental sí. Hagamos las cosas como Dios manda, que se pueden hacer. ¿Consecuencias del GP? Se ven aplastadas por los beneficios. Ya lo dijo Quevedo, Poderoso Caballero es Don Dinero…